Narrativa 23 de septiembre (Español)

La crisis climática está causando estragos. Ya no es posible ignorarla y sus efectos son devastadores en todo el mundo: el Rin se ha secado, sólo en Portugal hubo miles de muertes por el calor, mientras que en Pakistán mueren más de mil personas en una inundación catastrófica. Sin embargo, la política sigue negándose a tomar medidas efectivas y concretas.

Nosotros, como movimiento por la justicia climática Fridays for Future, no podemos aceptar esto, y por lo tanto llamamos nuevamente a una huelga climática global para el 23 de septiembre. 

Millones de activistas de todo el mundo saldrán a la calle para defender un futuro digno de ser vivido bajo el lema #PeopleNotProfit. También se realizará una manifestación en Berlín a las 12:00 hrs. en el Invalidenpark.

Exigimos poner la justicia climática por encima de los intereses de las empresas. Las condiciones  para la supervivencia de las personas en regiones que ya están siendo gravemente afectadas por la crisis climática deben sentar las bases de las decisiones de la política climática. En solidaridad con las regiones más afectadas, instamos a condonar la deuda del sur global, especialmente del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. No como una limosna, sino como un proceso de justicia transformadora en el que se devuelva el poder político al pueblo. 

También en Alemania la política representa a las empresas en lugar de las personas. La compensación del precio del gas es una nueva muestra de esto, al colectivizarse las pérdidas mientras se privatizan los beneficios.

En vez de eso necesitamos ahora una seguridad energética básica socialmente justa. El acceso a una energía asequible es un derecho humano que debe ser garantizado por el gobierno.

Para una financiación justa exigimos un impuesto al exceso de ganancias para las empresas que han lucrado masivamente con la guerra en Ucrania – sin mover un dedo. 

La única medida en favor del clima que hasta ahora ha presentado la coalición de gobierno, el ticket de 9 euros, va a ser sustituida por alternativas indignas. Este retroceso en tiempos de inflación niega por completo el acceso a la movilidad a muchas personas. Una vez más se toma una decisión en contra de los afectados por la pobreza y a favor de los sectores más ricos.

El gobierno debe poner a disposición el dinero necesario para una gestión y prevención real y justa de la crisis. Es posible salir de la espiral de la crisis. Sin embargo, no habrá manera de hacerlo mientras se mantenga el límite de endeudamiento, sin un impuesto al exceso de ganancias y sin la supresión de todas las subvenciones a los combustibles fósiles.

Por ello exigimos la creación de un fondo especial de 100.000 millones de euros para el clima y la seguridad. 100.000 millones de euros para una revolución energética inmediata y justa, la potenciación del transporte público y la introducción de un ticket gratuito. Además, parte del dinero se destinará a los países del sur global como financiación de la lucha contra el cambio climático.

En lugar de dejarnos paralizar por las crisis, queremos construir juntos un sistema y una sociedad en la que vivamos #PeopleNotProfit. Somos muchos, haremos ruido y no nos rendiremos. 

Salgamos juntos a la calle el 23 de septiembre de 2022 para reclamar un cambio sistémico y un mundo de justicia climática.

¿Te nos unes?